una esperanza

3394 Palabras

Después de cenar, pasamos el rato cada uno en silencio observando nuestros smartphones. De vez en cuando nos echábamos unas miraditas de comprobación: estar juntos se había convertido no solo en una obligación, también en una necesidad cargada de total y absoluta dependencia. ¿Y si jamás volvíamos a ser nosotros mismos? Aunque nosotros mismos sí que éramos, porque vaya gestitos femeninos que se gastaba ahora mi cuerpo. Y es que Giselle se había emperrado en usarlo cómo le plazca, lo que derramó lo ridículo fue cuando salió del baño vestido con pijamas diminuto y estampados florales más gay no me podría ver. —¿De verdad tienes que ponerme ese pijama? —protesté. —Es mi pijama favorito y me lo estoy poniendo yo, no empieces otra vez. —No empiezo, es que me resulta incómodo verme con esa pi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR