En la oscuridad de la habitación de la oficina, solo quedaba el señor Eros. Su asistente se acercó y preguntó si deseaba algo mas, él le dijo: —Puedes irte. —Entonces, buenas tardes señor, que tenga una excelente noche —dicho eso dió la vuelta para irse. Una mujer con un vestido corto, ajustado a su cuerpo enseñando mas de lo debido entró en el ascensor, justo de dónde saliera el asistente del señor Eros. Este frunció el ceño y dijo, "¿a quien vendrá a ver a esta hora? ¿sería que el Jefe se quedó a propósito para este encuentro?" ¿Debería preguntar a esta mujer? Se dijo y se devolvió. Madeline salió del ascensor y entró a la oficina de Eros, ella dijo: —Aun no dejas la costumbre, bomboncito —dijo la mujer llamándolo como en sus viejos tiempos. —¡Vete! —se escuchó su voz desde la osc

