Capítulo 25 Un pedazo de cielo* Zero Al cerrar los ojos puedo oler rosas, pero su olor es tan dulce que me molesta, aunque también hay una sensación de añoranza envuelto con un dolor que me hace sentir culpable. Escucho mi cuerpo crujir aún está regenerándose así es como me decido y abro los ojos, pero lo que veo hace que mi corazón se oprima. “Una mujer castaña de ojos azules me mira triunfante para después besar a quien parece ser su pareja, un hombre de piel morena y cabello n***o, pupila miel. Me doy cuenta de que están vestidos con batas. Intento ver a otro lado, pero no puedo moverme, estoy sobre una mesa por lo que puedo darme cuenta, esto me recuerda al laboratorio de Merlín, pero no está la misma sensación, no me siento seguro. —Esto es por la ciencia, mi amor. Espero lo en

