Capítulo 41 Tómalo Merlín La puerta es cerrada, al no escuchar ningún ruido, creo que es mi momento, agarró una sudadera para taparme y salgo. Grave error él está aquí, detiene sus movimientos cuando me ve. Decido que es buena idea saltar por el balcón y así lo hago, corro, pero soy sostenida por la cintura. Mi cuerpo impacta con el suyo y es como si una descarga me envolviera, mis piernas flaquean y por instinto muevo la cadera sintiendo su erección crecer llenándome de satisfacción mientras él comienza un camino de besos en mi cuello que hago a un lado. Soy gelatina en sus manos. Abre el suéter encontrando el babydoll, escuchar su gemido ronco me hace mojar. Pronto pienso en Luis, lo que hace que se enfríen las cosas. Me alejo de él que me mira extrañado. —No, tengo un novio muy l

