Esa misma tarde, justo antes de la cena, Zhi se sentó detrás de su escritorio formal. Se acercaba la hora prevista para contactar con Parker. Se había quitado la ropa de viaje informal y se había puesto algo más formal. Se sentía como una armadura. Necesitaba esa capa de protección adicional después de la tarde y su encuentro con la pinchadiscos. Spin tenía una forma de meterse en su piel, de ver cosas de él que no tenía intención de compartir. No solía tocar para nadie más que para su madre. Era algo personal entre los dos. La música era privada, como la oración. Debía hacerse en casa y no al aire libre para que las masas la vieran y la criticaran. Pero él no se había sentido así con Spin. Se sintió abierto. Había querido compartir. Quería jugar con ella, como un niño con un juguete nu

