| Neley | Tomé a Edward en mis brazos y lo subí al coche, haciendo caso omiso a las palabras de Harry. Lo protegí con el cinturón de seguridad, tomé la pequeña mantita que llevaba siempre con él y se la dí, no dudo en abrazarla y frotarla por su mejilla. Lo miré y los ojos se me ahogaron en lágrimas. —¿Mami?. —su pequeña voz como terciopelo resonó en mis oídos estremeciendo cada parte de mi cuerpo. —Ya vuelvo. Besé su frente y me dispuse a enfrentar al padre de mi hijo. Cerré la puerta con cuidado, para no asustar a Ed, ya estaba lo suficientemente asustado por los gritos de Harry y los míos, no iba a dejar que esto pasara, que mi hijo sufriera por estas estupideces. —¡No permitiré que te lo lleves de nuevo!. —me advirtió acercándose a mí. Podía decir que los vecinos en cualquier mom

