Claro que entendía lo peligroso que era esto, pero esta oportunidad podría irse por la borda si no era bajo las condiciones de esa persona. Asentí. Me observó colérico y camino revolviendo su cabello. — ¿Pensabas ir allí sola? ¿Al lago del Sauce? —Preguntó. —No soy tan ingenua—Proteste. Soltó una risa apática sin diversión alguna. —Claro—Dijo con sarcasmo. —No puedes molestarte tú también investigas, y no sé cuáles son tus fuentes. —Es distinto conejita—Exclamó moviendo la pierna con impaciencia. — ¿No me crees capaz? —No se trata de eso—Dijo rodando los ojos. — ¿Entonces de qué? —Pregunté con tedio. —Te estas exponiendo al peligro, esa persona podría ser el asesino. —De igual forma no pensaba ir allí—Dije sentándome en uno de los sofás con irritación. Maison se sentó en uno

