Me giré para encontrar a Maison cruzado de brazos apoyado en el umbral de la puerta, observándome con una ceja oscura elevada. —Perdón—Dije rápidamente—No he podido dormir—Traté de excusar mi curiosidad. ¿Por qué tenía que ser tan metiche? Llevaba puesto un jogger n***o, y estaba sin camisa, dejando a la vista su definido cuerpo cubierto de tinta negra. Me sonrojé e intenté ocultarlo, fui directo a la puerta. —Iré a mi habitación—Dije Pero me tomo del brazo. —No me molesta que estés aquí, sólo me sorprende que aún estés despierta—Dijo y alcé mi vista para poder verle a los ojos, y me observaban con una sonrisa estampada en sus labios, el piercing ya no estaba—Tampoco puedo dormir. Me mantuve quieta, y por alguna razón me quedé observando sus labios más de lo debido. Me soltó, y f

