Desperté, de un sueño profundo, está envuelta entre las sabana de de seda negra, entre los brazos de Maison. El ambiente estaba frío y la habitación sumergida en una oscuridad tenue, escuché su respiración lenta, aún estaba dormido. Estábamos completamente desnudos, estaba recostada sobre su pecho, podía escuchar muy de cerca sus pálpitos. Había dormido como nunca antes, mi entrepiernas dolía un poco, pero nada que no pudiera soportar era algo leve. Me removí un poco intentando no despertarlo y salí suavemente con sigilo de la cama, se removió entre las sabanas quejándose pero aún seguía dormido. Fui directo al cuarto de baño para darme una ducha con agua caliente. Luego de ello salí cubierta con una toalla de Maison. Para cuando salí, esta recostado en el espaldar de su cama con las

