Con mi cabeza llena de dudas en incógnitas entre en el medio de la gran habitación, Violet se había ido y me había dejado bajo llave dentro. Se excusó diciendo que la necesitaban en planta baja y que la disculpará. Divagué entre la habitación husmeando, y encontré libros antiguos, y algo que me extrañó fue encontrar los closets vacios a excepción del Vistiere que contenía trajes masculinos caros, ¿no vivía allí? De pronto la puerta de la habitación se abrió y corrí de inmediato a sentarme de nuevo en el lugar dónde me había dejado. La gran figura de Maison se posaba en el marco de la puerta. —Vámonos—Demandó con hastío. Cerrando la puerta detrás de él. Quedé completamente confundida. — ¿A dónde vamos? —Pregunté extrañada—La salida está por allá—Señalé con obviedad. —Sígueme y ci

