―¿Cómo no me di cuenta antes¡? Sí, claro que me daba cuenta, pero ellos siempre haciéndose los santurrones, que no, que eran solo amigos. ¡Mentirosos! ¡Hipócritas! Aaaaahhhh... ¡Maldita Nicole! Es una mosquita muerta roba maridos e hijos... Si yo lo sabía... Lo sabía... Debería haberse muerto... No merece vivir... Maldita desgraciada... ―Chiquita, cálmate, por favor, esto no te hace bien.―Klaus la toma de los hombros. ―¡Suéltame! Tú estabas coludido con ellos... Tú lo sabías... ¡Mierda! Todos lo sabían, ¿cierto? Yo fui el hazmerreír de todos. ―Verónica, por favor. Klaus vuelve a intentar tomarla de los brazos, pero ella se zafa, con una fuerza sobrehumana. ―¡Déjame, mierda! No me toques. ―¡Ayuda! ―grita Klaus a la gente que anda rondando por allí. Dos paramédicos se acercan ra

