Kristen, desesperada, busca rápidamente por toda la casa algo que pueda demostrar las ilegalidades de su hermano. A simple vista cualquiera podría pensar, que lo hacía por enojo, pero al final era más por salvar a su propio hermano. Había visto la escena donde lo lastimaban, y era la única familia que tenía. Aunque no fuera el mejor de los hombres, era su sangre. Tal vez con pruebas pudiera ser que él confesara sus crímenes y se arrepintiera a tiempo. Pero por más que buscaba, no podía encontrar nada. — ¿Cómo es posible? Tiene que haber algo. —Se repetía una y otra vez en voz alta. De pronto observa minuciosamente un cuadro que está colgado en la pared y parece inclinado hacia la derecha. Por alguna razón se le ocurre acomodarlo, pero este, en cambio, se cae dejando ver una caja fuerte

