Los días en cautiverio se hacían monótonos para Gia. Ya había exigido ver la luz del sol, pero empezaba a creer que eso no iba a pasar en mucho tiempo. — SOY UN SER VIVO, NECESITO LA LUZ DEL SOL, ¡POR LA VITAMINA D AUNQUE SEA!!!— le había reclamado a un médico changer que le estaba sacando sangre. El hombre la observó no supo con qué expresión a través de su máscara. — Si ese es el caso, te daremos un suplemento, humana...— la última palabra fue dicha casi con desprecio. ¿ Y si no salía nunca de allí?.¿ Y si la mataban??? Ese temor empezó a adueñarse de ella, le atenazaba el corazón como si alguien lo tuviera en un puño y lo apretara. ¿Para eso la había salvado ese teniente? Gia era un "animal outdoor" como se auto definía. Le gustaban el sol, la piscina... muchas veces en verano se

