— ¿Y de dónde salió esta...gente?— murmuró Gia psíquicamente a Peyton. — Tú...¿humana? — dijo la mujer con cabello castaño rojizo rapado a los costados y con una cresta, entrecerrando sus ojos — Deja de hacer eso y levanta las manos — demandó apuntándole con lo que parecía un no muy moderno rifle. Gia levantó las manos y miró hacia detrás de la mujer. Morgan también estaba siendo apuntado por dos mujeres. Vestían pantalones de combate y botas que habían visto tiempos mejores. La que le hablaba tenía sobre su camiseta sin mangas un chaleco de piel. Su tez era de un color chocolate claro y sus ojos también pero más oscuros como dos brazas de carbón, y su gesto adusto le indicaba que era mejor no joder con ella. Morgan le hizo un gesto imperceptible con el rostro. El joven parecía un poco

