Desde su pequeña excursión al kinder, era como una estela de cachorros la que solía seguirla. A veces se escapaban de su sala, otras de sus padres, Callie solía reír cuando se disputaban un lugar en su espalda aunque Pía era la reina indiscutida de su cuello, mientras ella protestaba. Incluso se peleaban por ella. — Tienes un séquito de fans jajaja — dijo Callie un día. — ¿Puedes dejar de reír y sacarlos de mi espalda? Estoy toda marcada por sus garras — le contestó protestando a la hermana del alpha que la ayudó a descolgar los cachorros mientras Pía les bufaba desde arriba de su cuello como ama y señora de ese territorio. Mientras el sexo con su changer era cada vez mejor, y su vínculo se hacía más y más estrecho...sus aromas se mezclaban sumándose en uno solo sin siquiera saberlo Gia

