Ned se me queda mirando y mis nervios suben a millón, en el momento que diga las primeras palabras perderé lo único que me queda, mi hermano. - Mi sol, sabes que puedes contar conmigo. - Lo sé, pero también se que cuando sepas esto dejarás de verme como tú hermana. Se sienta en frente de mi - te escucho, Gisell. Qué es eso que va a hacer que te odie. - Quiero contarte cómo termine en esa vida con Gisil, pero aunque no lo creas, no participo en eso. Nunca lo hice y no quiero hacerlo, de hecho creo que Gisil me hizo odiar el sexo aunque tampoco puedo ser hipócrita y no decir que me hizo cosas que me daban placer. - ¿Empezó antes o después de casados? - Después. Nuestro encuentros sexuales eran placenteros o por lo menos para mí, luego empezamos con cosas nuevas que me daban placer y lo

