Siento un par de golpes en mi abdomen y pecho. - Despierta, papi, despierta - abro mis ojos y veo a mi leoncito - hola, papi. Vamos tarde. - No me dejas dormir, mi pequeño - lo agarro y le hago cosquillas. - Papi no, ya es tarde para ir a la escuela - miré la hora y es un poco tarde, pero estamos a tiempo. Miró para todos lados. - ¿Tu madre? - Dijo que tenía que ir a hacer algo importante y que te toca llevarme a la escuela. - Se me escapó. - Mami siempre se nos escapa ¿Volviste a casa? - esos ojitos esperanzados de mi cachorro. - Mm, eso debemos preguntarselo a tu madre, pero no te preocupes por eso, siempre me tendrás ¿Desayunaste? - No, es muy temprano. - Vaya a desayunar mientras me cambio. - Llegaremos tarde y hoy es día de ejercicios. - Pero esté hijo mío, si nació atlet

