Sophie se mantuvo en silencio durante todo el camino hacia las oficinas, iba recapitulando los eventos ocurridos en esos últimos cinco días y no podía evitar cuestionarse que estaba pasando con ella, con sus sentimientos por James, se cuestionaba también si sus palabras serian completamente honestas o si solo las diría para mantenerla contenta de alguna manera y que siguiera quedándose en su apartamento en la cúspide de uno de los hoteles más lujosos de toda Paris, el engaño de Richard ya no le provocaba nada más que indiferencia y se llamó loca por imaginar durante unos segundos lo que sería formalizar una relación con ese apuesto caballero mandón que la subía a las nubes con sus palabras, la hacía ver las estrellas y sacaba su lado más oscuro. – Sophie... – la voz de Víctor la hizo sali

