Luego que Johan me preguntara muy coquetamente que si quería ir a un lugar más privado, dije que me esperara unos minutos, necesitaba ir al baño. Y aquí estoy, en frente del espejo mirándome con mi mejor amiga atrás, cruzada de brazos. —Si me llamaste para que te miraras al espejo mejor me voy,— comentó Sarah de mala gana,— Quiero estar con mi novio. —¡No! ¡Espera!— la detuve dándome la vuelta. Suspiré,— Te pondré en una situación ¡Pero es imaginaria! ¡No existe! Sarah soltó una risa,— Ok, escúpelo. Balbucee y pensaba en como plantearle a mi mejor amiga que estaba apunto de perder mi virginidad y no estoy depilada y mi ropa interior no es nada sexy. —Esta Juanita y Juanito,— le dije a Sarah, quien me frunció el ceño,— Ellos se quieren mucho— —Te pareces a mi madre cuando me explicó

