La policía llegó al lugar, Adele y Johan estaban expectantes a lo que pasaba. Estaba nerviosa por lo que nos iban a decir, pero supe que todo estaría bien cuando vi salir a Mariana envuelta en una manta del auto policial. Adele corrió hasta ella al igual que Johan. Los reporteros intentaban entrevistarla pero Johan y unos policías lo evitaban. Entró a la casa con mi recibimiento, el de Erick y Sarah. Cerramos la puerta apenas entró y Mariana se sentó en el sofá. Su maquillaje estaba todo corrido indicando que había llorado, su cabello despeinado y sus piernas temblando. Sus ojos estaban cristalizados y tenía la vista perdida. —Hija,— dijo Adele con voz quebrada,— ¿Te encuentras bien? Mariana la miró y con sus lagrimas corriendo por sus mejillas dijo,— Perdóname... Adele la abrazó y

