Recta final Él y su sonrisa. Él y su corazón, su alma. Él y nadie más que él. Ya no están. Ya no me pertenecen. La fría lluvia de invierno me hace temblar, pero ya nada tiene sentido. Nada vale la pena. Mis ojos están hinchados e inundados al igual que mis mejillas. Mis manos heridas gracias a las filosas rocas que toco. Tirada en la calle, sin nadie que me ayude. Sin nadie a quién llamar, solo viéndolo a él alejarse. ¿Por qué? ¿Por qué me deja así? ¿Qué hice mal? ¿No le amé lo suficiente? Cariño... por favor... dame una segunda oportunidad para enamorarte. Te prometo que lo haré mejor y no desperdiciaré ni un segundo a tu lado. Solo déjame sentirte una vez más. Sentir tu fiel corazón latir junto al mío, y tus suaves labios besándome. Te amo mi amor, te amo más que a nadie en este

