Su voz volvía a recordarme a sus gritos hacia mi madre, su furia hacia ella y su mirada terrorífica al apuñalarme. Joder... No podía hacerlo. Enfrentarlo significaba volver a revivir todo aquello que me había estado dañando por años y permitirle que su arma se adentrara más y más profundo en mi piel. Debes enfrentar el tormento, Piper. Debes ser fuerte y cumplir con la promesa que te has hecho a ti misma. Suspiré. Mientras aquel día no me había sido posible marcharme de aquella escena por mi cuenta, ahora sí tenía la opción pero yo elegía no hacerlo. Llené mis pulmones de aire y su voz firme volvió a llegar a mis oídos con total claridad. —Te ves bien —emitió tranquilamente —. Creí que estarías viviendo bajo las vías de un tren para este entonces. Apreté el teléfono con fuerza entre

