—Tienes una cita para esta noche —me informó Brynn al dejar su celular de lado —. Pasará a recogerte en la cafetería —la observé en shock. ¡Diablos! ¿Esta noche? —P-pero... —balbuceé — no regreso al departamento hasta tarde. No estoy vestida para una cita —el pánico comenzaba a reflejarse en mi voz. —Tampoco es que vayas a pasar mucho tiempo vestida, pero puedes pasar por mi casa y te prestaré algo —digamos que el estilo de Brynn no era para nada similar al mío —. Es eso o te olvidas de satisfacer tu deseo —bufé. Qué más daba... —¿Por qué estamos dando por sentado que querrá tener sexo conmigo en la primera cita? Puede que sea un muchacho decente y esté buscando un tipo de conexión distinta —ella rió. Brynn siempre estaba dos pasos adelante. —Me encargué que su objetivo fuera el mism

