Rafael Moretti —Suéltelo —se acerca un policía y hago un gesto con la mano para que se aleje, pero lo ignora y el señor Marcio es retirado bruscamente de mi lado. —No toque a mi cliente —advierto. —Él no es mi abogado —responde el señor Marcio rodeado de policías. —Sí, lo soy, solo necesitas tiempo para pensar y volveré para hablar contigo —acomodo mi traje y sostengo mi maletín y los documentos sobre la mesa. —Mantente alejado de mi hija, es una adolescente inmadura, no sabe en qué se está metiendo y tampoco tú —advierte. —Tu hija es responsable de sus actos —advierto. —Mantente alejado de ella, no permitiré que te acerques —responde intentando acercarse a mí, pero es frenado por los policías. —Volveré la semana que viene para hablar y espero que estés más tranquilo para recibir a

