Tayná Melo —¿Ya estás tomando café sin mí? —él entra en la habitación cambiado y yo no puedo resistir, sonrío. Está usando unos jeans cortos y una camiseta polo blanca, su belleza es impresionante, incluso con ropa sencilla se ve maravilloso. —Pensé que no ibas a desayunar conmigo —respondo. —¿Por qué no lo haría? —pregunta. Sonrío avergonzada, él se acerca a mí y me da un besito. —Este pan está fresco, Akira lo hizo, ella dijo que te gusta —frunzo el ceño al escucharlo. —¿Cómo puede saber eso? —pregunto. Él sonríe. —Le pregunté qué sueles tomar en el desayuno y me respondió, pensé que te gustaría porque todos los días es la misma comida. Río a carcajadas. —Akira no puede ir por ahí diciendo mis gustos, así —respondo fingiendo estar molesta. —Ella es perfecta, tenemos que agrad

