Lauren estaba en su casa, mientras terminaba de realizar algunos pendientes que no pudo acabar en la oficina, y su pequeño hijito recién llegaba con Bianca del colegio y estaba ansioso por comer, siempre que regresaba del colegio le daba más apetito y le encantaba poder haberle preparado con anticipación, un nutritivo almuerzo. —Mamá, hoy me la pasé súper genial en el colegio, la maestra nos llevó a todos a ver una función de teatro. Bianca sonrió cuando Lauren conectó con ella —La función la prepararon los niños más grandes y se realizó en el patio de la escuela. Fue divertido —explicó. —Oh, ahora entiendo. Bianca, ¿Te quedarás a comer? Hice suficiente comida. —Te lo agradezco, sin embargo no me siento muy bien. Es decir, me duele un poco la cabeza. —Tengo analgésicos. —No,

