Alexander llegó a casa lleno de alivio, ya había fecha programada para la cirugía no había nada más importante que ver a su hijo curado y al fin eso estaba a punto de suceder, era como si por primera vez la vida le daba la oportunidad de ver más allá de lo que estaba acostumbrado, mirar desde otra perspectiva y aceptar ese presente como el giro que su vida tanto necesitaba. El hombre se dio una ducha, se puso arreglar algunas cosas de la compañía luego de eso no pudo evitar llamar a su amigo para darle la buena noticia. Elijah tomó la llamada de inmediato. —Rara vez me llamas para decirme algo que me alegrará el día, así que espero que sean buenas noticias. —Elijah, no te imaginas lo aliviado que me siento en este momento al saber que Lucas podrá recibir un trasplante porque yo soy

