Más tarde, cuando la noche cayó, él recibió un mensaje de Lauren. Su corazón dio un vuelco al leerlo. "Lucas quiere que cenemos juntos esta noche. ¿Te gustaría venir?". La propuesta lo tomó por sorpresa, pero también lo emocionó. Era una oportunidad para compartir un momento en familia, algo que había estado deseando desde hacía tiempo. Con un ligero nerviosismo, se preparó. Se vistió con una camisa que le gustaba, se peinó y se miró en el espejo. No quería que esta cena fuera solo un encuentro casual; quería que fuera especial. Miró el reloj y se dio cuenta de que debía apresurarse. Al llegar a la casa de Lauren, su corazón latía rápido. No quería ilusionarse con una segunda oportunidad con Lauren, pero era inevitable. Al estar cerca suyo solo acrecentaba en su interior la necesidad d

