Mierda mis piernas no respondían, por un momento sentí que caería y cuando su aroma entro en mis fosas nasales comencé a maldecir en mi mente. Porque mis sentimientos también habian aumentado en vez de disminuir y juro que solo por un momento desee dejarme envolver en sus brazos para aspirar su aroma y hacer todo lo que mi cuerpo me pedía a gritos y eso era entregarme en cuerpo y alma a él. Al hombre que me lleva al cielo y al infierno solo con su maldita presencia, solo Dios sabe el esfuerzo que hice para permanecer serena e imperturbable, pero él te amó, estaba atorado en mi garganta. —ella estaba debatiendo y yo también así que di un paso más y la abrace, su rostro quedo a la altura de mi pecho y sentí como ella tomaba mi camisa con sus manos y aspiraba mi perfume, eso fue algo que yo

