No podía creer que mi novio me hubiese hecho pasar semejante humillación, me tocó recoger los documentos y ordenarlos, luego los llevé a la oficina de Danielle, ¡disculpe señora! No quería ofenderla… La observé con la peor cara que tenía. Tomé mis cosas y me fui al baño porque no aguantaba las ganas de llorar, esta era la primera vez en cinco años que él se ponía en mi contra y que dejaba que alguien me humillara. No entiendo qué fue lo que le pasó, si se supone que ellos no son nada y nosotros seguimos teniendo nuestra relación, su deber era defenderme a mí porque pronto yo seré la señora, no puedo creer que me hayan degradado al puesto de recepcionista. —Ya con ser la secretaria de ella era suficiente humillación, estuve llorando como alrededor de una hora hasta que logré calmarme y pen

