Había llamado a Danielle un par de veces y ella no me atendía, pensé que se había quedado dormida, así que manejé directo a casa, estaba confundido, atormentado y estresado. Creo que no habría un adjetivo para describir cómo me siento, lo único que quiero es llegar a casa y sentir sus brazos antes de soltarle la bomba. Llegué a casa y conseguí todo cerrado, las luces apagadas, eso fue algo que llamó mi atención, así que subí directo a mi habitación rezando que mi esposa estuviese sola y no con su amiga. Porque hoy no tenía ganas de hablar con nadie, pero mi sorpresa fue grande al abrir la puerta, no estaba, la seguí buscando por toda la casa y no la encontré. Me daba vergüenza despertar al chofer porque era muy tarde, así que fui al estacionamiento a verificar si el auto de mi esposa est

