¡Se lo dejó pasar! (2da parte). Nathan. Me duche a la hora que llegue ayer noche, y esta mañana repetí por las dudas; antes de bajar a desayunar, pase a saludar a Owen, ¡si éste notaba algo, me lo diría! y ¡La verdad!... no me hizo comentario alguno, pero pase por alto, que éste duerme hasta tarde y así no es de fiar. Pensé en llegarme a la habitación de Levi, pero preferí confiar en mi olfato. Ya entre Levi y yo se suavizaron muchas cosas, pero lo nuestro necesita más tiempo. Ahora me encuentro en el comedor, algo nervioso, pero voy a confiar en mi olfato; apenas tomo asiento, aparece mi tía Dubrazka. DUBRAZKA: _ ¡Buen día Nat! ¿Qué tal tú noche? (siento como se me forma un nudo en la garganta, respiro profundo, trago duro y saludo). NATHAN: _ ¡Buenos días tía, todo bien! (sé que not

