Aceptando realidades. Antonio. Me quede en total silencio, mantuve mi postura pero, sobre todo, no perdí ni una palabra dicha por Nathan. Lo primero que me vino a la mente, fue dirigirme directamente a la biblioteca; ¡sí! debía revisar ciertos archivos y rectificar o por lo menos salir de dudas, de lo que me transmitió Nathan mientras tenía la palabra; no solo fue lo que dijo, si no ¡cómo lo dijo! su postura y el timbre de voz que utilizo; si lo que aclaro da positivo, tendría en parte las respuestas, al comportamiento de mis hijos en relación a Nathan. Y sería peligroso enfrentarme a él frente al Consejo. Apenas termino de hablar y retarme, le dije… _ No me intimidas Nathan, pero debo reconocer que estoy frente a un macho adulto. Voy darte el beneficio de la duda, tus palabras así

