- ¿Me quieres explicar que sucedió allá, Malakh? Mis ojos se abren por la sorpresa de su repentina pregunta. Supongo que de esta situación no podré escapar fácilmente. - Ee…, yo… es que – comienzo a tartamudear para darme tiempo de pensar en una respuesta no comprometedora. - Sin mentiras. – sentencia Hizzand y me obligo a mirarlo a los ojos antes de decirle una verdad a medias. - Me persiguen hace años, piensan que tengo algo que les pertenece. Mi respuesta puede llegar a revelar demasiada información si se lee entre líneas, pero mantengo la esperanza de que Hizzand no lo note en mucho tiempo. Su cuerpo de tensa y predigo su próxima pregunta. - ¿Qué ese objeto que piensan que tienes? - No lo sé – estoy haciendo mi mayor esfuerz

