Narra Isaac Desperté cuando Artur salió de la habitación. Sabía perfectamente que era él, ya que sentía el brazo de Noah rodear mi cintura. Busqué el reloj de pared con la mirada, este marcaba las ocho y media, seguramente pronto Noah despertaría. Me volví hacia él y me quedé observándolo un rato, acariciando lentamente el brazo que me rodeaba. Noah despertó casi diez minutos después. Ni bien me vio despierto, me dedicó una pequeña sonrisa y me dio un corto beso. —Pareces de buen humor, ¿has descansado bien? —asintió sonriendo. Me acercó un poco más a él en un abrazo—. Me alegra que estés de buen humor —me abracé más a su pecho, sentí como acariciaba mi cabello—. Tu hermano se fue, Noah. Él se separó un poco y desvió la mirada hacia el lugar en el que estaba su hermano, luego volvió a m

