—George, amor —Nadia llama su atención. Se encuentra distraído, se ha sentido bastante agotado en los últimos días, y eso que no es de los que sienta cansancio, más los últimos días parecen representar la acumulación de años de no parar, de trabajar sin medirse, sin darse tiempo a momentos de ocio para no pensar. Ahora, precisamente en el momento que está a punto de iniciar la campaña para su reelección es que comienza a resentir el peso del trabajo y los años. —¿Sucede algo? —le inquirió a Nadia. —Estás muy distraído, amor, ¿Qué te pasa? ¿Algún problema que no puedas resolver? —preguntó curiosa. Tal como Anne le ha ido aconsejando durante todos esos años, Nadia procura involucrarse en lso asuntos de George para que él vea que tiene interés en lo que hace, en lo que le preocupe y si pu

