El efecto del primer encuentro fue paralizante. Chloe, sintiendo el cuerpo bajo un estado de total tensión, experimentó un vuelco al corazón, similar a los que sentía en el pasado con ocasión a las manifestaciones del amor que George le profesaba o simplemente de solo recordarlo. Con mirada perdida, se sentó en el sillón que tenía más cerca luego de que George se excusó y salió del salón prometiendo volver en seguida. Desde ese instante, su cuerpo aumentó la tensión. Su respiración se aceleró, su corazón latió con fuerza en su pecho, las palmas de sus manos estaban sudorosas y sus extremidades temblaban ligeramente. Se mordió el labio, sintiendo una mezcla de ansiedad y expectación que la consumía por completo. Al hacerse consciente de lo afectada que estaba, intentó controlar su respir

