Benson hizo pasar a Tammy con su carpeta. Morfeo vió una mujer acercarse. Era una rubia alta, parecía eslava. Quizá rusa o alemana. Era una mujer estilizada y muy bonita de ojos azules, parecía más o menos de la edad humana que representaba Morfeo, unos 30 y tantos. Llevaba un pantalón ajustado n***o con una camiseta en el mismo tono, igual que sus botas y su chaqueta de cuero. A medida que se acercaba podía observar que era más hermosa todavía. Benson la acompañaba y era obvio que hubo o había algo entre su hombre fornido de seguridad y la bella mujer. Ella se acercó al centro de la sala y le extendió la mano y él le vió cara conocida de algún lugar. — Un gusto, Morfeo — dijo él. — El gusto es mío, mí nombre es Tammy — le contestó ella sonriendole con una mirada apreciativa pero u

