Morfeo la había invitado a cenar, un par de días después, y ella había accedido. Cuando un auto con chófer pasó por su casa lo último que imaginó es que iban a llevarla a un flamante edificio. Ella se puso un vestido n***o sentador y al cuerpo, de mangas caídas. Era plisado y por la mitad de sus muslos. Lo completó con unos tacos muy altos a tono, y un bolso y su chaqueta como complemento. Ese día se sacó sus lentes y su puso las lentillas. — Que diferente — le dijo él con referencia a eso luego de recibirla. — ¿ Estoy mal ??? — ella y su autoestima eran muy frágiles, en el sentido de su físico. Él ya la había visto sin lentes, en sus sueños y en la playa en el mar. Pero ella había puesto mucho esmero en el maquillaje de sus ojos, parecía una Cleopatra con curvas con su cabello lacio

