Fernando vio como Gimena se iba y camino hasta Fabiana. – ¿A dónde se va? –Enojado. – ¿Qué te importa? –Harta. –Pusieron una valija en el auto, no te hagas la tonta. –La sujeta. – ¿Se fue de la ciudad? –Suéltame. – ¿A dónde se fue? Me lo vas a decir te guste o no. –Ni loca te lo voy a decir. –Se suelta. –Ándate de aquí. –Entra a la casa y cierra la puerta. Más tarde, Lucas escucho el timbre y abrazo a su hermana que estaba en la puerta. –Hola. –Dijo ella, se separaron. – ¿Cómo estas? –Digamos que bien. – ¿Por qué? –Lo mira. –Nada, no me agrada los humores de Gracia. –Ya se le va a pasar. Gracia salio de su habitación y se detuvo al ver a la señora. – ¿Y esta quien es? –Pregunto, Lucas suspira. –Es mi hermana. –La mira. –Ohh. –Sonríe. – ¿Es tu hermana? Mucho gusto. –La abraz

