Se hizo de noche y los tres comieron entre risas, estaban muy animados por la visita de Fabiana, quien dijo que el otro día iban a comprar un vestido para la boca, el acepto y las dos festejaron contentas. Fabiana se quedo a dormir en una de las habitaciones y la pareja durmió en su habitación. Al otro día, las mujeres salieron del departamento y caminaron por las calles del centro, miraron las vidrieras y tenían que parar para que Gimena vaya al baño. Después de un rato, entraron a un negocio y miraron los vestidos, había un vestido blanco que a Gimena le había gustado. Entro a un vestidor y se probó el vestido. Le llegaba hasta las rodillas y no le ajustaba tanto al cuerpo, estaba muy cómoda con el. Podía verse su panza y sonrío al ver que el vestido que le encanto le quedaba hermoso.

