Dejar a Erin ha sido más difícil de lo que creí. Pensé que estaría lista. Sin embargo, estaba muy lejos de ser así. A mi lado Jared conduce y me da una mirada de reojo. —Va a estar bien —espeta dejando caer su mano sobre mi pierna. Suspiro. —Lo sé, es solo que pensé que sería más fácil —confieso. Habíamos dejado a Erin con la hermana de Jared, Florencia. Jared me contó que Florencia se ofreció, ya que mis padres irían a un pequeño paseo en catamarán organizado por papá y así pasar un día diferente con mamá. Bueno, al parecer era la única perdida en el tiempo y espacio que olvido san Valentín. Pero, mi esposo si piensa en esas cosas. Sonrió con algo de vergüenza al recordar la escena de ayer. ¿Cómo se me ocurre pensar siquiera que Jared podría estar engañándome? A veces mi cabez

