Me quedo despierta durante algunas horas más, no puedo dejar de pensar en Dante y a lo que se refería cuando me pidió recordarlo, es extraño… hasta que escucho mi móvil. -¿Hola? -Merida, lo he traído a casa, me quedare con él unos días, no estes demasiado preocupada. -¿Hace cuanto esta en este estado? Se queda callado, no responde mi pregunta y decido no insistir, nos servirá de nada presionarlo, ya me enterare. -Cuídalo, y haz que vuelva al trabajo, seguro la empresa es un desastre sin el presidente. -Lo hare, ahora descansa, ya te ha dado suficientes problemas. Termino la llamada y me acuesto a dormir, al día siguiente la rutina es la misma que siempre, me levanto y me preparo para el trabajo, voy a la empresa, pero esta vez no ensayo nada, tengo que ponerme a escribir las canci

