DANTE Salgo de la casa del padre de Merida, lo he dejado ahí llorando, he escuchado todo lo que paso, me siento terrible, ¿Cómo pude ser tan imbécil? debí tratarla mejor, sé que está enamorada de Gabriel, por eso la hice firmar ese maldito contrato, tenía miedo de perderla, ¡maldición! Subo al auto y trato de encontrarla pero no está por ningún lado, recorro las calles cercanas y nada, llamo a su gerente pero no responde, ¿en dónde estás Merida Black? Sigo conduciendo hasta llegar a su casa, toco el timbre desesperadamente, pero nadie abre, vuelvo al auto y voy camino a su empresa, han pasado unas 3 horas y aun no se nada, entonces comienzo a preocuparme por su bienestar, como si una alarma se tratara de repente recuerdo el lugar en el que la vi la ultima vez hace un año, le doy la vuelt

