Cuando vuelvo a casa me acuesto a dormir, no quiero seguir pensando en Dante, no quiero pensar en lo que acabo de ver, así que opto por tomar unas pastillas para dormir, hace tiempo no las necesitaba, pero creo que ahora es el momento de usarlas -Te encontré… Vamos…. Casémonos en otoño… Porque te amo Merida… Me despierto sobresaltada cuando escucho el despertador ¿Qué fue eso? Ese hombre que siempre aparece en mis sueños ¿Quién eres? Me siento un momento en la cama y pienso que quizá las pastillas tengan un efecto secundario así que las tomo del pequeño buro donde las deje ayer y leo las pequeñas palabras detrás del frasco, nada… que extraño, ¿Por qué todo me parece tan familiar? Tal vez debería ir al médico, me estoy volviendo loca. Termino de imaginarme cosas y me voy directamente

