Era un día nublado cuando Sam se interpuso en su camino hacia la parada del autobús. Sam, que siempre parecía tener una sonrisa de medio lado, la miró de reojo. — Sube — Ordenó. Kattie siempre sumisa sin hacer preguntas obedeció. - ¿Lista para otro dia en la escuela? — dijo Sam, con un tono que mezcla desdén y diversión. — Sí — murmuró Kattie, tratando de ocultar su nerviosismo. El viaje hacia el colegio estuvo lleno de comentarios mordaces por parte de Sam. Él se dedicaba a hacerle preguntas capciosas, lanzando bromas sobre cómo los otros la trataban. — Seguro que vas a ser la última en ser elegida para cualquier grupo —dijo Sam, con una sonrisa burlona — ¿No te molesta que te hagan sentir menos?. Kattie apretó los dientes, tratando de ignorarlo. Cuando llegaron al colegio, Sam

