Después de la conversación hace dos días me he sentido un poco mejor, espero que cumpla con su palabra de ayudarme a buscar a mi hijo. Cada día falta menos para que se cumpla mi cuarentena, llevare a mi hija a una de las revisiones de rutina que tiene programada con el médico para ver si está bien de salud, al mismo tiempo me revisara a mí también para ver mi avance en la recuperación de la cesaría, mi nariz y por último mi costilla astillada. Tomas prometió que pasaría por mi para llevarme y estar con nosotras con el médico, estoy terminando de cambiar a mi hija y preparar su mochila de viaje cuando escucho que la puerta se abre, Tomas ya llego. - ¿Carla, estas aquí? -Si aquí estamos en el cuarto. Escuchó sus pasos acercarse a la habitación, cuando grita. -Me cambio y nos vamos.

