Y qué razón tenia, pues el mensaje que había cambiado la cara de Missy era uno de su amiga Perla preguntando si asistiría a su despedida de soltera, lo cual sería en un bar de Strippers. Y ahora no entendía en que me podría reanimar eso, pero según ella el que un hombre me bailara o tocara, podría despertar algo que nunca había sentido antes.
-Vamos Missy, no puedo ponerme eso… es algo.. ya sabes- Y entre su plan era ponerme unos de sus vestidos, los cuales para nada eran mi estilo.
- Claro que podrás, así que entra en ese cuarto y pruébatelo- me empujó a la recámara y mire el vestido que tenía en las manos, la verdad es que dude mucho si me lo ponía o mejor optaba por usar algún otro que trajera en la maleta, pero por más que busque en mis cosas no había nada que dijera fiesta, casi todo era muy formal o de plano mis vestidos eran demasiado floreados. Y también no quería hacer sentir mal a Missy y más por que según ella lo había comprado hace un mes y jamas se lo había puesto. Así que opte por ponérmelo, que más daria, si no me gustaba optaría por otro y ya, pero al probármelo y verme en el espejo del cuarto, me sorprendí, ya que era súper sexi, inclusive hasta yo dudaba que fuera quien estuviera en el reflejo del espejo. Mi cuerpo se amoldaba perfectamente a él, se trataba de un vestido rojo ajustado, con un escote pronunciado en v, una abertura en la pierna derecha, tenía unos tirantes muy delgados y delicados y los convine también con unas zapatillas de tacón delgado color negros, me di la vuelta para poder apreciarlo mejor y wow, mi trasero se veía enorme con el, era como si nunca me hubiera dado cuenta que estaba ahí, mi cintura eran tan diminuta con el, pero apesar de ser tan sexi, de solo sentir la tela tan suave en mi piel podía decir que había costado una fortuna.
-¿Y bien? - No me había dado cuenta pero Missy estaba para en la puerta observándome con una enorme sonrisa, ella ya estaba cambiada e inclusive hasta maquillada ( ¿de verdad tarde tanto?) Yo por otra parte no tenía palabras.
-Me encanta, no negaré que no es para nada algo que usaría, pero no se… me siento tan…
-¿Perra? ¿Diosa? ¿Sexi? Por que eso es lo que yo pienso al verte y de verdad me alegro que lo uses, por que enserio, enserio necesitaba ver a mi mejor amiga con algo más que esos vestidos tan pueblerinos.- Dijo ella.
-¡Oye vamos! Mis vestidos no son pueblerinos, la señora Esther hace unos muy lindos y aparte la boutique de Sasha siempre tiene ropa linda, aparte tu también comprabas ahí tu ropa.
-Si es cierto, pero la compraba cuando mi mamá la escogía por mi. No digo que sean tan feos, pero es que tú era tan preciosa que era una lástima siempre verte como la típica mujer del pueblo, jamás te vi con algo tan sexi como esto la verdad- En algo tenia razón ella y era en que jamas, pero jamas había usado ropa tan atrevida en mi vida y no era por que mis padres nunca me lo dejaran, si no más bien por que a Jack le gustaban esos vestidos y yo creía que como su hermosa novia y después futura esposa, sería mejor así.
-Tienes razón, pero sabes que de ahora en adelante me vestiré para mi, no para nadie más, por que en realidad me tengo que gustar a mi y no a los otros.- Wow al parecer este vestido tenía algo, por que me estaba sintiendo más segura de mi.
-¡Así se habla amiga!,Ahora vamos a arreglarte. - Ella me sentó y comenzó a maquillarme, al terminar la verdad me encantaba el resultado, me había hecho una cola alta y un delineado n***o en los ojos, junto con un labial rojo en los labios y ya estaba lista.
Sin mas salí mis juntas del apartamento y nos dirigimos directo al bar donde se haría la despedida de soltera de Perla, su amiga. El camino fue directo a una de las zonas más exclusivas de Nueva York, según Missy su futuro esposo había contratado el lugar entero solo para Perla y sus amigas.
El lugar por fuera tenía un gran letrero con letras de color rosa súper fosforescente, en donde se podía leer del lugar hasta unas dos manzanas atrás. La verdad jamas había ido a uno de estos lugares y repito no es que fuera una santa ni nada de eso, pero de nuevo, con Jack la diversión era solo ir a eventos de fundaciones o por ende con la editorial solo iba a eventos del pueblo, ósea no había ninguno que relacionara un bar o algo así.
Al llegar adentro estaba todo decorado con cristales, flores y muchas plumas. La música retumbaba en todo el lugar y habia un grupo de unas 4 chicas, bailando, riendo y tomando, que por cierto todas eran muy bellas.
-¡Perla!- Grito Missy y una chica salió del círculo con una linda banda rosada que decía con letras doradas "BRIDE", traía puesto un vestido muy bonito con espalda abierta color blanco, alta y de cabello obscuro largo, su piel apesar de las luces se podía distinguir blanca.
-Amiga, me alegra que vinieras. De verdad esto no podría ser una fiesta sin ti. -Por la música ella gritaba, yo apenas podía escuchar pero sonría en todo momento, ella me miro y se veía muy amable, no se por que pero me dio una brinca súper linda.
-Sabes que no podía faltar.- Ella al brazo y después me miro a mi.- Ella es mi amiga de la que te hablé, Julieta.
-Oh!- Perla hizo cara de tristeza pero después la cambió para saludarme.- Mucho gusto Julieta yo soy Perla, bienvenida a mi gran despedida de soltera, en donde pasando la puerta, renuncias a todos tus problemas y te embriagas hasta que no sepas tu nombre.- Al parecer todas las chicas habían escuchado aquello por que gritaron en unísono, una de ella rubia alta con ojos claros me aplicó un collar con un pequeño vaso. Otra chica pelirroja tenía una botella en mano de tequila y lo coloco en el vaso.
-¡SHOT! ¡SHOT! -alentaban todas.
-Vamos Juls, tómalo todo.-Dijo Missy y yo tome el vaso y me bebí todo el tequila, el cual raspaba en mi garganta.
-Wooo!!!- Festejaron todas.
Después seguimos bailando.
Yo había tomado algunas copas más y me sentía muy mareada, así que decidí sentarme en uno de los sillones del bar. Poco después alguien se sentó a mi lado, al mirar vi que era la misma chica rubia de al principio que me había dado el collar con el vasito.
-No creas, yo tampoco puedo con la energía de las chicas.- Comento ella muy sonriente- Por cierto yo soy Chelsy.
-Mucho gusto yo soy Julieta. - Me presente también con una gran sonrisa.
-El gusto es mío. Por cierto nunca te había visto por aquí.
-En realidad soy de Ohio, me mudé aquí para huir de mi ex prometido que me engaño con mi ex jefe- Rayos creo que el alcohol estaba soltándome la lengua.
-Oh lo siento mucho. -Ella de inmediato cambió su cara de felicidad por una de tristeza.
-No importa, espero que él se pudra en el infierno, pero yo ahora quiero rehacer mi vida. Y eso haré con el nuevo empleo, que por cierto era de Perla.-De nuevo estaba esta chica que no conocía y yo contándole toda mi vida.
-Bueno entonces que se pudra el idiota. -Aldo una copa y brindó, yo también lo hice, aún que prácticamente la copa que tenía en la mano tenía muy poca bebida.
-Y tienes mucho conociendo a Perla?- Quise cambiar de tema, por que la verdad no quería hablar de Jack de nuevo.
-Oh, no mucho, bueno tengo unos 3 años de conocerla y realmente nos hemos hecho muy amigas desde el primer día que llego a la empresa.
-Excelente!-Me dio mucho gusto saber que estaba conociendo a alguien que posiblemente trabajaría conmigo. -Entonces seremos compañeras, soy la nueva asistente del CEO.- su cara al decir eso fue todo un poema, por que no se si sonreía de felicidad al saber que trabajaría con ella o por alguna otra cosa.
-Oh por dios! Entonces tú serás la nueva asistente de Lucifer.-¿Lucifer? Así se llamaba el CEO? Según yo tenía entendido que tenía otro nombre. Y bueno Lucifer es el nombre el demonio… oh dios.
-¿Se llama así?
-No claro que no, su nombre es Luck, es solo que yo lo llamo así, pero tranquila no es tan malo como suena- La borrachera se me acababa de bajar por ese comentario, ahora tenía mucho miedo de ese tal Luck, por que si ella le decía así no podía significar nada bueno.
-Solo espero no morir en el intento, de verdad necesito el empleo.
-No te preocupes, Luck suele ser duro, pero no tan exigente como piensas. Es solo que no te enamores de él, casi todas sus asintentes se han enamorado de él y digamos que no termina bien. La única que no lo hizo es esa chica de ahí y fue por que su corazón lo flechó un guapo Aleman. -Habló ella.
-Bueno en eso no creo que exista problema alguno, como te conté un idiota rompió mi corazón en mil pedazos y no estoy buscando un amorío con mi jefe. -Ella solo sonrió y volvió a levantar su copa.
-Bueno quien sabe, por ahora solo brindemos por que Nueva York sea tu nuevo comienzo y que no exista ningún idiota que se interponga en tus planes.
-Salud. - Dije levantando de nuevo mi copa. Y claro que nunca permitiría que nada ni nadie se interpusiera en mi camino, por que este era mi momento y ningún Lucifer o lo que sea, me lograría enamorar, ahora solo soy yo y mi futuro como escritora.