Al terminar la fiesta Alek nos llevo hasta nuestro departamento, sinceramente me encantó, disfrute muchísimo, bailamos reímos, tomamos. Pero también había estado el Luck Heim, aún que en toda la fiesta no volvimos a hablar, siempre estuvo ahí como vigilando, mirando de lejos como si fuera una especie de buscador de defectos conmigo, pero siempre con su mirada fría y juzgadora.
Al llegar al departamento seguimos festejando, pero yo me sentí tan cansada que no tarde en irme a dormir así que deje a Missy y Alek seguir tomando.
Desperté a la mañana siguiente y me di cuenta de que era super tarde, la 1 pm, pensé que podría desptarme más temprano, pero estaba muy cansada, fui directo al refrigerador y me prepare unos omelts y me puse en marcha con recaudar todos mis documentos y trabajos que había hecho, ya que mañana sería mi entrevista con el mismísimo Luck Heim o mejor dicho Lucifer, ese maldito hombre que solo me daría dolores de cabeza, le demostraria quien era.
-Eh buenos días. - Dijo una voz grave detrás de mi. Al voltear a mirar se trataba de más ni menos que de Alek, que justamente salía de el baño, y Dios mío estaba sin playera solo con un pantalón deportivo color rosa el cual le quedaba sumamente pequeño. Sus pectorales se veían increíbles, de un hombre que se tomaba muy enserio su físico. Ambos nos mirábamos intensamente, yo están hi parada sin nada que decir y es que de verdad ese chico si que era un Dios griego. Mi cara estaba roja de verdad. - Lo siento te debí asustar, y disculpa no tengo ni siquiera algo puesto.
-No lo siento… yo de verdad… estemmm-será incomodo me había descubierto mirándolo, qué pena este chico apenas me conocía y yo viéndolo de una manera depravadamente. Pero para mi suerte antes de que él pudiera decir algo o sinceramente quitar este momento incómodo apareció Missy.
-Buenos días chicos… lo siento es súper tarde y apenas me desperté. -Era Missy.
-No te preocupes, de echo no las quería despertar ya me iba..
-Que dices? No Alek debes de desayunar con nosotras.-Dijo Missy- Vamos los invito a un buenísimo café que queda cerca, sus huevos a la florentina son los más delicios que podrán probar en sus vidas.
Fuimos a desayunar y fue super relajante sinceramente creo que me hacía falta un momento así, reímos hablamos de cosas irrelevantes y tontas. Alex se retiro después de un rato y nosotras regresamos al departamento. Missy por su parte se había ido a su clase pilotes en el centro así tenía toda la tarde libre para terminar todo.
Al día siguiente me levante con los mejores ánimos hoy seria mi día fuera como fuera lo seria, acomode mi ropa desde un día anterior, era un conjunto de blazzer y pantalón color n***o, junto con una camisa básica color blanca, no iba a conquistar a nadie así que esto estaba perfecto. Me veía linda y profesional.
De camino a la gran editorial, compre un café y un baggel, ya que no había querido desayunar nada, pero en el camino me había dado hambre así que no podía ir con el estómago vacío.
Todo iba perfecto, iba a tiempo a mi cita aun faltaban 15 minutos así que decidí tomarme mi café y baggel caminando despacio por una linda fuente que quedaba enfrente de la editorial, el aire se respiraba tan perfecto...
-Rocky no!!!!...-Escuche gritar a alguien y los siguientes 5 segundos fueron en camara lenta, pummm un gran perro de color marrón se avalanzo sobre mi haciendo que tropezara y callera el café sobre mi tan perfecto traje y por suerte no estaba tan caliente pero me había manchado mi camisa... era un desastre. Tenia que pensar algo rápido solo faltaban algunos minutos y no podía ir así... Corriendo rápido al baño y me quite la camisa blanca, la lave un poco y trate de secarla con el aire que hace que nos saquemos las manos pero no funcionaba la mancha aún estaba ahí, tenía que pensar que hacer esto era un maldito desastre, estaba acabada... hasta que, un foco dentro de mi cabeza se encendió. Había una grandiosa solución a todo esto, dejarme solo el saco, digo no estaba nada escotado al contrario se podría usar sin siquiera la camisa, pues así estaba en aparador cuando lo compre, pero sentía que era algo que posiblemente no usaría para causar una buena impresión, pero bueno a decir verdad ya tenía una primera impresión sobre mi el mr Luck Heim así que no creo que eso le importe del todo o si? al final aun que llevara un traje de payaso el seguramente tiene la gran idea de no darme el empleo o bueno, eso pienso yo.
Sin más preámbulos fui directo a recepción en donde me indicaron que tenia que subir 48 pisos para llegar a la oficina de Luck. Al llegar a ese último piso parecía que el lugar estaba solo sin nadie más ahí mismo, los muebles eran demasiado modernos pero muy sobrios, parecía que todo estaba fríamente acomodado,
-Buenos días- comento una voz detrás mio. se trataba de una mujer muy bien parecida, cabello rubio por arriba de los hombros, su corte perfectamente cortado, con flequillo. Llevaba antejos grandes de color rojos.
-Hola buenos días, vengo a...
-Si, lo se. Pase por aquí señorita Julieta, el señor Heim la espera.-Su tono de voz era tajante y serio.Asi como no espero a que yo saludaba tampoco espero a que contestera, se dio la vuelta como esperando que la siguiera y eso hice. llegamos a una especie de recepción la cual delante tenía 3 puertas una estaba una gran sala de juntas con las puertas de cristal, otra tenía una puerta era un cubículo pequeño con un escritorio y una silla, igual la puerta y paredes eran de cristal se podía ver todo y por último la cual me imaginaba era su oficina, tenía una gran puerta de madera tallada, sabía que era una por que tenía sus iniciales LH, pero a diferencia de las otras dos salas está no tenía puertas de cristal.
Ella toco una sola vez, solo una, y durante 5 segundos después ella abrió esa gran puerta, no hubo respuesta alguna ninguna, solo fue un toque y después la abrió, inundando de un olor a caoba junto con su perfume, ese perfume que jamás había olido en nadie más, así que si sabía que era de él. Al entrar pensé que la chica ingresaría conmigo pero no, solo ella cerró y se esfumó así como llegó. Y obseve todo cada rincón era perfectamente calculado, los colores los grandes reconocimientos y fotogrias de el con celebridades dándole su mano, cada mueble de color n***o que parecían nadie más se habían sentado en ellos o inclusive haberlos tocado y de frente su gran escritorio, era gigante con papeles perfectamente acomodados, una computadora detrás de él había un ventanal de pared a pared, se veía todo New York, era una hermosa vista y ahí estaba el pared mirando el paisaje, esa gran ciudad.
-Buenos días.- Dije yo.Era obvio que el sabía que estaba yo ahí pero no se había dignado a voltear.
-Sinceramente pensé que no vendrías.- Contestó con su voz ronca y áspera.
-Lamento decepcionarlo con eso señor Heim, pero ya ve que si asistí.- El se giro a sí a mi y me miro de arriba abajo, como inspeccionado cualquier error o titubeo.
-No es una decepción si te soy sincero, más bien sorpresa. No cualquier mujer se presentaría dados los hechos entre nosotros.
-No soy cualquier mujer señor Heim
-Eso ya lo se Julieta- Esbozo una gran sonrisa al decir eso, la cual me sonroje de inmediato, sabía que lo decía en doble sentido.