Ella está radiante con un hermoso vestido color rojo el cual resaltaba muy bien el tono de su piel y su cabello rubio.
-Me alegra mucho verte por aquí- Dijo ella muy animada.
-A mi también me da mucho gusto verte Chelsy, de verdad no sabes el alivio de porfin ver una cara conocida por aquí.
-Ay no me digas, tan mal te ha ido con...-Se acerco a mi y susurro- Lucifer.- Y si por ella sabía como le decían a Luck, pobre Chelsy ya me imaginonlo que debía haber pasado con ese idiota, seguramente hasta inclusive no le importaba que sus empleados fueran casadas.
-Bueno con el no tanto la verdad, hasta ahora todo está bien.
-Más le vale, por que si no puedes decirme y yo me encargaré de que no haga nada malo.-Seguramente por que como recordaba su esposo Jefrey era el mejor amigo de Luck así que seguro en mi mente pensé que le diría a él.
-Buenos días Luci- Dijo Chelsy muy animada mirando hacia mis espalda y ahora que lo recordaba no había presentado a Luci aún que bueno ya se conocían.
-Buenos días señorita Heim- ¿Como la acababa de llamar? ¿Acaso dijo Heim o es mi imaginación? Mi cara de confusión claro que se hizo notar pues Chelsy pego una pequeña risa.
-Oh lo siento Julieta, yo se que tal vez te moleste un poco pero... yo soy la hermana de Luck.- Ay no, no puede ser, ella tan linda y hermosa, era hermana de Luck.- Pero no te alarmes Juls, el créeme que no afecta en nada mi relación contigo, al contrario siéntete cien por ciento segura que lo pondré en su lugar.
-Ay no, no te preocupes, es solo que me sorprende no haberlo sabido antes.
-No te preocupes de verdad. Bueno chicas las dejo por que tengo una reunión muy importante en 15 min. -Nos despedimos de ella y yo aun estaba sorprendida, menos mal no había sido indiscreta en decir algo de Luck.
-Yo también me tengo que ir, me agrado mucho almorzar contigo- Le dije a Luci
-A mi tambien, la verdad eres una persona muy linda y si te quiero decir que te cuides mucho de Amanda ella es algo... ya sabes.
-No te preocupes por eso, creo que aprenderé a lidiar con ella y si no pues que se acostumbre pero no voy a dejar que arruine mi trabajo. - Dicho eso nos despedimos ambas y cada quien tomó el elevador para sus respectivos pisos, yo entre directo al baño a cepillarse los dientes y arreglarme un poco. Al salir escuche murmullos en la oficina de Luck, yo asustada pensando que posiblemente alguien había ingresado, vi la puerta media abierta así que intre y cual fue mi sorpresa al contrar en el escritorio a Luck con la mismísima Amanda en sus piernas con sus brazos al rededor de su cuello mientras la mano de Luck estaba sus piernas. Ella besa su cuello mientras que el estaba tan ¿Exitado?, me quedé inmóvil unos segundos pero que parecieron horas.
-Lo siento, dije inmediatamente.- Ellos se levantaron de golpe acomodándose su ropa.
-¿Que te pasa estúpida, nadie te enseñó a tocar? -Grito Amanda, estaba muy enojada. Mientras que Luck tenía una sonrisa don Juan en su rostro, yo seguía en shok, pero aún así me salí y fui directo a mi cubículo y me senté ahí, aún procesando lo que acababa de ver. Solo vi que unos minutos después salió ella que echaba fuego por los odios, iba maldiciendo. No quise ni mirarla.
-Señorita Petersen puede venir a mi oficina- Dijo el a unos pasos de mi cubículo, solo vi su porte serio y recto, como si no hubiera pasado absolutamente nada hace esto y sólo fuera a decirme sobre algo de trabajo, pero eso no lo podía borrar de mi mente.
No proteste ni conteste, solo obedecí y como robot me levante y fui a su oficina en donde estaba el de nuevo parado mirando la ciudad, esa enorme ciudad.
-Cierra la puerta- La verdad no lo había hecho pues tenia miedo, de que? La verdad es que no lo sabia, pero había algo dentro de mi que también estaba enojada o decepcionada. De todos modos la cerré.
-Siento mucho a ver entrado de esa manera yo no sabía que usted estaba aquí con la señorita Amanda, pensé que era alguien más y como me dijo que regresaría más tarde...- No era de mi incumbencia sinceramente con quien se relacionará el pues ya tenia muy bien investigado que era todo un don Juan. Pero lo que si es que yo debí haber tocado.
-Si, la verdad es que debiste tocar antes.- sinceramente yo esperaba un " no te preocupes, pero disculpa por eso" o que se yo algo de arrepentimiento, pero lo único es que su altanería de yo soy el más deseable, me irritaba tanto.
-Pero también usted pudo cerrar la puerta.- Contestó muy molesta.
-Si pero, hay ocasiones que la dejaré abierta entonces, es bueno que sepas que siempre debes de tocar si no es que te quieres topar con estas... situaciones- Maldito descarado, actitud era tan...ah
- ¿Disculpe? Osea me esta diciendo que mi trabajo también consiste en escucharlo teniendo intimidad.- Mi molestia era tan grande que no podía quedarme callada, el simplemente me estaba diciendo que iba a volver a pasar.
-Bueno no es algo que no hayas hecho antes.- Camino hacia mi lentamente como si un leon estuviera apunto de atacar. Se burlaba de mi, se estaba burlando solamente de mi.
-Mire señor Heim, no le voy a permitir que siga burlándose de mi. Por más que trato de dejar todo eso atrás usted sigue empeñado y eso se me hace injusto - Lo mire de frente a unos solos 5 centímetros de distancia. Sentía que por fuera parecía que estaba siendo dura pero por dentro estaba temblando, me cortaba la respiración su cercanía, su aroma, el ver sus ojos profundos, su cara tan perfecta... No Julieta no, me repetía una y otra vez a mi misma.
-¿Y que pasa si no quiero dejar atrás nada de eso?- Trague en seco con su respuesta, las palabras no salían de mi boca, no sabía que decirle no tenía la respuesta, de echo no estaba pensando en eso, yo solo lo miraba a él, sentía una sensación más allá de todo.-¿Que pasa si quiero repetir una y otra vez esa ocasión?- Sus manos tomaron mi rostro suavemente acercandose el suyo, Mis piernas temblaron, mi corazón teblo a mil por ahora y me beso, ahí en esa oficina, tomo mis labios delicadamente, como si hubiera estado esperando esto todo el día, todos los días, aun recordaba el sabor de sus labios de aquel día y sabía exactamente igual, tan delicioso. Me dejé llevar seguí la sintonia, era como si lo hubiéramos hecho miles y miles de veces, como si ya estuviéramos hechos el uno con el otro. Dejo mi rostro y me tomo por la cintura me pego a su cuerpo mientras nos fundiamos en algo tan íntimo, me llevó hasta su escritorio y me subió en el mientras aún me besaba, abrí las piernas subiendo mi falda y entonces el comenzó a subir poco a poco sus manos delicadamente sobre mis bragas tocó, estaba mojada, me sentía lista para el y el lo sabía... Pero mi mente fue fuerte y como destello recordó el incidente anterior con Amanda y abrí los ojos apartandolo de mi.
-No!- Dije con una voz agitada. El estaba confundido, su pecho subió y bajaba y yo estaba aún peor, me baje del escritorio acomode mi falda. -No soy su juguete señor Heim, no soy el segundo plato que toma después.-Salió con miles de emociones y pensamientos, pero no dejaría que mi razón le ganará a mi mente y corazón, no sería como las otras chicas con las que el había estado, por que aun me quedaba dignidad.